Sevilla es una ciudad extremadamente
alegre y amiga de la fiesta y de la calle
Se dice que los sevillanos viven en la calle, y en cierto modo es cierto,
pues durante los años estudiantiles sólo se para en casa para
comer o dormir. Durante todo el día y la noche vas a encontrar los
sitios de moda abarrotados.
Barrio de Santa Cruz
Para aquellos que, como siempre, siguen disfrutando del buen vino y la
tapa, este barrio ofrece una gran variedad de típicos y bellos
locales, animadísimos y llenos a diario, que cierran desde media
noche hasta las 3 como muy tarde. En lo que antaño fuera judería
y morería te podrás encontrar incluso una antigua sinagoga
convertida en bar. Son una buena excusa para empezar la noche en esa Sevilla
monumental mágicamente iluminada.
Triana
Este es uno de los barrios más emblemáticos de Sevilla, donde se
concentran numerosas tabernas y bares para desgustar la cocina más
auténtica o disfrutar del flamenco. Son bares animados hasta altas horas
de la noche, donde aún perdura la Sevilla tradicional de toda la
vida, y la gente y los camareros se conocen como si se tratase de un pueblo.
Hay que descubrir el barrio aventurándoos por sus numerosas calles estrechas,
donde en muchas esquinas se encuentran los bares más curiosos.
Una pista para orientarse puede ser la zona cercana a la Iglesia de Santa
Ana, o la cercana a la Iglesia de San Jacinto, o bien la del Altozano,
que es el ensanche en que desemboca el Puente de Triana. Justo al lado
el Altozano se encuentra la Calle Betis, bellisima con sus balcones asomandose
al río entre los dos puentes. Uno no debe perderse degustar aquí
un "pescaito frito" regado con un buen vino de Jerez o Manzanilla.
El centro
Aquí encontramos autenticas masas de gente, sobre todo en la calle
Alemanes o en la Plaza del Salvador, que se llenan por la noche con una
multitud de jóvenes que beben en la calle las cervezas o el vino
de algunas bodeguitas de la zona, o en la zona de la Alfalfa, a pocos
pasos del Salvador, que cuenta con numerosos locales de todo tipo, entre
lo más tradicional hasta lo más modernista u original. Ya
un poco más lejos se encuentra la zona de la Alameda, "siempre
en vogue" con los más originales bares de copas y música
en vivo.
El Parque de Maria Luisa
Está lleno de alegres terrazas, algunas situadas al lado de lo
que antaño fueran pabellones de la Exposición del 29, junto
con los alrededores del Teatro Lope de Vega. En esta zona se agolpa la
multitud de jóvenes de todas las clases y estilos; los que van
por el diseño en los más refinados locales, los que van
a bailar sevillanas o ritmos latinoamericanos en la fiesta que todos los
sábados se celebra al aire libre en verano y en el interior de
una de las salas del teatro en invierno, y los más jóvenes
que se conforman con "la litrona" en los jardines al son de
la música de su propio coche. La atmósfera es de lo más
divertida, si la resistes, pues dura hasta altas horas de la mañana.
El río
A la orilla del Guadalquivir, se encuentran varias zonas: Una, junto a
la Torre del Oro, donde encontramos quioscos con bonitas terrazas, que
están muy animadas en verano. Un poco más arriba, junto
al Puente de Triana, encontramos algunos locales modernistas abarrotados
en verano, con gente bonita que baila hasta bien entrada la noche. Y ya
sea en invierno o en verano, en la zona cercana al "puerto"
y a la Avda. de la Raza, encontramos las discotecas más multitudinarias
de la ciudad, o bien la zona frente al territorio que ocupó la
"Expo del 92" donde, en locales de diseño, conviven modernistas,
alternativos, intelectuales y artistas
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